La impermeabilización de tanques de reserva de agua es esencial para garantizar la calidad y la potabilidad del agua almacenada, así como para proteger la estructura del tanque contra la corrosión y la filtración. Este proceso implica una serie de pasos clave:

  1. Inspección y Preparación: Se realiza una inspección exhaustiva del tanque para identificar grietas, fisuras u otros defectos. Luego, se limpia y se prepara la superficie, eliminando cualquier residuo o material suelto.
  2. Reparación de Daños: Cualquier grieta o fisura se repara utilizando materiales adecuados para garantizar una superficie lisa y sellada.
  3. Aplicación del Revestimiento Impermeabilizante: Se aplica un revestimiento impermeabilizante especializado diseñado para uso en contacto con agua potable. Este revestimiento puede ser de varios tipos, como epoxi, poliuretano o membranas específicas para tanques de agua.
  4. Pruebas de Estanqueidad: Se realizan pruebas de estanqueidad para asegurar que el revestimiento aplicado sea efectivo y que no haya fugas de agua.
  5. Mantenimiento Regular: Es importante realizar un mantenimiento regular del revestimiento impermeabilizante para garantizar su eficacia a lo largo del tiempo. Esto puede incluir inspecciones periódicas y la reparación de cualquier daño o desgaste que pueda ocurrir.

Al realizar una impermeabilización adecuada de los tanques de reserva de agua, se asegura la calidad del agua almacenada y se prolonga la vida útil del tanque, brindando así una solución segura y duradera para el suministro de agua potable.

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